Han abierto tu casa, tu pieza, tu cocina. Han entrado en tu historia, tu cuna, tu ataúd. Han mostrado tus notas, tu ropa, tu cruz. Mas nadie ha mostrado ni una pizca de tu corazón.
Mirarte me asusta y enternece. Me sigo llenando de preguntas que no podrás responder. De ser ignoto pasaste al centro, hacia ti van las miradas, hacia ti van los índices, hacia ti lanzan las primeras piedras.
Todos te miran y no comprenden, como no comprendo yo.
Pero eso ya no importa. Pensar y comprender no importa. Solo les interesa mirarte, apuntarte, hacer de ti un cadáver en vida. Como si no lo fueras ya…



Comentarios recientes
hace 2 meses
hace 3 meses
hace 4 meses