Esto partió casi como un juego y hoy es lo que es. Otro juego.
“Para que el alma vuelva al cuerpo, cuentos de café”, es mi primer libro y es como una terapia escrita, aunque no hable de mi y aunque hable de mí. Y no sé si a los lectores les producirá el mismo efecto, pero para mi ha sido sanador.Editar el libro es dar el paso más relevante para un autor. Es deshacerse de la obra para que ahora sea propiedad de todo el que la lea. Lo escrito se transforma en un niño adulto, que ya no depende del padre o de la madre, sino debe desenvolverse solo en las manos de otros.
Editar el libro es asumir el riesgo, es dar el paso. Este libro representa el dejar de hablar y empezar a hacer.Pero esto que parece tan relevante –y lo creanme, lo es- no debe atormentarnos. Todos los grandes autores tenemos que tener algo de qué arrepentirnos, una opera prima, un error de juventud, aunque en este caso ocurra más cerca de la tercera edad.
Se podrá decir muchas cosas de este libro y los cuentos que lo componen. Lo que no podrá decirse es que no son auténticos, que no han sido escritos desde la emoción. Tengo un gran cariño por los personajes incluidos aquí. Quizás sobretodo porque todos deben llevar algo de mí. Algo o mucho de quienes quiero, algo o mucho de quienes he querido.Voy a usar unas frases de Rafael Echeverría sobre la Escritura, porque me hicieron mucho sentido. Dice que la escritura permite que el pensamiento se convierta en “obra”. Es decir que es un instrumento que “transforma nuestro entorno, que hace surgir en él algo que previamente no existía y en el que, de alguna forma, se cambia el mundo en que vivimos”.
“La noción de obra nos conduce a identificar una dimensión que consideramos fundamental en los seres humanos: la capacidad que disponemos para que nuestra existencia haga una diferencia”.
“El valor de nuestra vida es, a su vez, expresión del valor que ella es capaz de generar más allá de nosotros; de la diferencia que somos capaces de producir en los demás, en el mundo que nos tocó vivir; del carácter del legado que dejamos al vivir”.
Tal vez refleje una manera de ver la vida. Porque muchas veces las cosas han terminado para mi de golpe o porque es cuando nos estamos acostumbrando que se nos hace imprescindible cambiar.
Porque de golpe nos fuimos de Chile, porque de golpe estuve de vuelta, porque ayer nacieron mis hijos y de golpe el mayor ya tiene dieciséis. De golpe también seré abuelo (pero tómense el tiempo por favor).Otros dicen que son cuentos intensos. Con buenas descripciones. Algunos de los comentarios que han quedado en mi blog:
“Terrible. Me tocó en lo más profundo.Invade todos los sentiods, se apropia de sentimientos que trato de no sacar a la luz. Pero estas voces me arrastran".
"Muy bueno, muy lindas descripciones, Me encantó esa cadencia lenta, medio poética. Musical".
"Negrito, me encantó”. Quiero agradecer a todos los que permitieron que hoy este grupo de letras tenga forma y sentido de libro. A cada uno de los que ha intervenido para hacerlo posible. Tengo un sentimiento especial para los que me apoyaron e incentivaron. Para los que se han alegrado de verdad al verlo hecho carne y hueso.Hay mucha gente a quienes debiera agradecer y les evitaré la lista completa. Solo diré a cada uno de ustedes, que si siente que debo agradecerle algo, sepa que lo estoy haciendo y muy de corazón. Un agradecimiento especial a Paulette por haber abierto esta –su casa- para hacer esta presentación.
Finalmente, y aunque ellos ya lo saben, este es un regalo para mi mujer y mis hijos. A ellos les dedico esta obra.



Suscrita
Pavel,
El día de la presentación era el cumpleaños de mi hija y por eso no pude ir. Compraré tu libro y lo disfrutaré.
He seleccionado algunos fragmentos de este post porque van al meollo del proceso, la vivencia y el resultado. GRACIAS por compartir.
"...es como una terapia escrita, aunque no hable de mi y aunque hable de mí. Y no sé si a los lectores les producirá el mismo efecto, pero para mi ha sido sanador." -- TOTALMENTE suscrita
“La noción de obra nos conduce a identificar una dimensión que consideramos fundamental en los seres humanos: la capacidad que disponemos para que nuestra existencia haga una diferencia”.
“El valor de nuestra vida es, a su vez, expresión del valor que ella es capaz de generar más allá de nosotros; de la diferencia que somos capaces de producir en los demás, en el mundo que nos tocó vivir; del carácter del legado que dejamos al vivir”.-- Sí, también me suscribo a las palabras tan "al punto" de Echeverría.
"Editar el libro es asumir el riesgo, es dar el paso. Este libro representa el dejar de hablar y empezar a hacer" -- Espero pronto dejar de hablar...
Feliz año!
M.