Después de una semana de viaje fuera de Chile, no pude sino sorprenderme del ambiente que rodea las conversaciones que escucho en nuestro Santiago.
En Londres me dediqué a leer los libros de turismo dedicados a nuestro país para enterarme de cosas como “aunque los chilenos te contarán con lujo de detalles la inseguridad en que parecen vivir, Chile es un país acogedor y seguro”. Me pregunté cómo no podríamos sentir inseguridad si en todos nuestros medios, los temas que parecen ocuparnos principalmente son el sinnúmero de robos, asaltos, violencia, etc, además de las peleas en que están inmersos nuestros partidos (parece que todos), nuestros representantes, nuestros escolares.
Nos enteramos más de los carabineros y detectives acusados de participar en redes de narcos que de “es un agrado acercarse a carabineros para obtener información y resguardo de nuestros documentos, pues además de ayudarnos en esas tareas, siempre encontrarán el tiempo de indicarnos lugares, rutas y otras gentes que harán de nuestro viaje un agrado aún mayor”.
Un lider de un partido político nos dice que Bachelet no debió llegar nunca a ser nuestra presidenta, y es para mí perfecto expresarlo desde una crítica política, pero por favor, la votó la mayoría de este país (me imagino incluso que él la votó) y ha sido el resultado de un proceso democrático, a lo menos apegado a lo que dictan nuestras leyes.
Recuerdo un expresidente del Banco Central (si no me equivoco) que hablaba de la distancia que nos separa de los jaguares del desarrollo en el mundo, comparándonos con gatitos mojados, y no puedo más que pensar en nuestra tendencia a la bipolaridad emocional. Un día somos los mejores, el otro los peores, sin términos medios. El vaso lleno o el vaso vacío, nunca medio lleno.
Estoy conciente de los problemas que nuestro país atraviesa y soy crítico de muchos temas relacionados a la dirección del país, pero por favor.
Entonces, pensé que es mi deber, desde mi pequeño espacio, intentar cambiar la conversación, no quedarme con la superficialidad de las afirmaciones que muchos hacen y que en realidad son simples juicios sin mucha base. Hay que apretar los dientes y apretarse el cinturón, pero sobretodo hay que ponerle el hombro, porque los países no son la derecha o la izquierda, el colo o la u, el país lo hacemos todos y todos los días, y la mirada que tengamos de nuestro terruño, será influencia importante para el país que realmente tendremos en el futuro. ¿o no?


hola pavel,me parese muy cierto ...
hola pavel,
me parese muy cierto lo que comentas.nosotros depues de tanto tiempo nuevamente en Chile nos asombramos al ver que la preocupación y miedo de los robos no cambiaba , era igual a 10 anos antes. Como si nada hubiese cambiado.Y si! notamos cambios : ya practicamente no se ve gente mal vestida en las calles , pidiendo limosna menos. En Valdivia antes siempre habian ninitos que buscaban comida en la basura , y ahora nada de eso. Encontramos Santiago una ciudad moderna , segura , muy agradable y se respira el aire democratico. ( ya solo que desaparesió la llama de la libertad frente a La Moneda). A proposito La Moneda , fue muy lindo para nosotros poder entrar al patio , verlo lleno de esculturas modernas, un espacio para el arte, la libertad de el.Para que hablar del museo que crearon abajo!!! Es para nosotros como un milagro esos cambios que han habido. Quizas si uno siempre está en Chile no se ve tan claramente , se dice que viajar abre la mente y el corazon.
bueno podriamos seguir conversando, no soy muy buena para escribir si, y cometo muchos errore ortoraficos...carinos coca