Después de varios meses sin publicar, me decido a hacerlo luego de haber recibido mi cuenta de Gasco.
Todos los sufrimientos ya relatados parecen haber ido desapareciendo, pues desde septiembre el sistema funciona a full, sin mayores problemas esta vez.
El 20 de septiembre apague mis calefones y desde entonces, toda el agua caliente de la casa es fruto “gratuito” de RA, nuestro dios sol. Son 4 meses de cuentas de gas que no sobrepasan los 10.000 pesos (poco más de 15 dólares), mientras mis vecinos, con grupos familiares similares, están pagando por sobre los 50.000, es decir, por lo menos 5 veces más.
Es cierto, todavía me quedan años antes de recuperar la inversión. A este ritmo, me demoraré unos
La inversión que se aproxima es remplazar mis calefones actuales por unos “ionizados” que permiten regular la temperatura del agua en forma inteligente. Es decir, toman la temperatura del agua que les llega y aumentan la temperatura a la deseada, sin excesos. Esto será relevante en los meses de invierno, pues según entiendo, el agua de cañería llega a unos 8 grados, mientras que un sol de invierno debiera ayudar a proveerles de agua (via colector solar) a unos 20 grados. El problema de los calefones tradicionales es que uno regula cuánto calentar el agua, independiente de la temperatura a la que reciben el agua. Además, los más antiguos tienen llama todo el día y no solo cuando se requiere.
Así como vamos, debiera poder funcionar sin encender calefones hasta fines de abril. De ahí en más, la idea es racionalizar el uso vía estos “ionizados”.
Paralelamente, estoy instalando “ahorradores de agua” en las duchas de la casa, lo que debiera producir ahorros de agua no menores, sobretodo pensando en 3 hijos adolescentes y un padre dedicado a correr cada vez más, con la necesaria exigencia de duchas más seguidas.



Que grande Pavel, a ver ...
Que grande Pavel, a ver si te hacés tiempo para postear un cuento! Un abrazo!