Claro, me sobran ganas de navegar y descubrir, ponerme a estudiar, escribir más y más seguido, postear más, regar mis espacios, estar con mis hijos y mi mujer, trotar, ir al cine, al teatro, a los mil y un museos porteños, etc.
Pero me falta tiempo, para ir al dentista, al oculista, hacerme el chequeo, sentarme a disfrutar mientras el tiempo pasa desde un café.
Y priorizo y vuelvo a priorizar, porque igual me falta tiempo. Y termino haciendo lo que me resulta más importante. Y confio en mi cabeza.
Y al final, a veces, estoy en paz conmigo mismo.
(Leer más)

Comentarios recientes
hace 3 semanas
hace 1 mes
hace 3 meses